Situación de los derechos humanos en Burundi

Resolución de la Comisión de Derechos Humanos 2000/20
La Comisión de Derechos Humanos,

Teniendo presentes la Carta de las Naciones Unidas, la Declaración Universal de Derechos Humanos y los Pactos internacionales de derechos humanos,

Reafirmando su adhesión a los principios del estado de derecho, que comprenden la democracia, el pluralismo y el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales,

Destacando que todos los Estados tienen el deber de promover y proteger los derechos humanos, y de cumplir las obligaciones que les incumben en virtud de los diversos instrumentos en que son Partes,

Recordando su resolución 1999/10 de 23 de abril de 1999,

Tomando en consideración las resoluciones del Consejo de Seguridad 1072 (1996), de 30 de agosto de 1996, y 1286 (2000), de 19 de enero de 2000, así como la declaración del Presidente del Consejo de Seguridad (S/PRST/1999/32) de 12 de noviembre de 1999,

Recordando también que la responsabilidad primordial en lo que respecta a la paz incumbe al Gobierno y al pueblo de Burundi,

Reconociendo los esfuerzos desplegados por las Naciones Unidas, la Organización de la Unidad Africana y la Unión Europea para contribuir a una solución pacífica de la crisis de Burundi,

Aplaudiendo la decisión del Gobierno de Burundi de entablar un proceso de paz global y de emprender negociaciones políticas abiertas a todas las partes, así como los progresos realizados en las negociaciones entre las fuerzas políticas, en particular la firma de un acuerdo de asociación política, en el marco del proceso de paz interno,

Reconociendo la contribución personal del desaparecido Sr. Julius K. Nyerere al proceso de negociación de Arusha,

Teniendo en cuenta los esfuerzos ya realizados por el Gobierno de Burundi y las demás partes en las negociaciones de Arusha en favor del proceso de paz, encaminadas a instaurar una paz duradera,

Considerando que la adopción de medidas eficaces para prevenir nuevas violaciones de los derechos humanos y las libertades fundamentales es indispensable para lograr la estabilidad y reconstrucción de Burundi, así como el restablecimiento de un estado de derecho duradero,

Reconociendo el importante papel que desempeña la mujer en el proceso de reconciliación y en la búsqueda de la paz, e instando al Gobierno de Burundi a que garantice la participación en un pie de igualdad de la mujer en la sociedad burundiana y a que mejore sus condiciones de vida,

Acogiendo con beneplácito la invitación hecha por el facilitador a las representantes de las organizaciones femeninas de Burundi para que participen en calidad de observadoras en el proceso de negociación de Arusha,

1. Toma nota del informe de la Relatora Especial sobre la situación de los derechos humanos en Burundi (E/CN.4/2000/34);

2. Apoya el acuerdo de asociación política establecido entre el Gobierno de Burundi y la Asamblea Nacional, así como el diálogo entre los burundianos, incluidas las facciones armadas, que se desarrolla en el marco del proceso de paz de Arusha;

3. Acoge con satisfacción la designación del ex Presidente de la República de Sudáfrica, Sr. Nelson Mandela, como nuevo facilitador del proceso de paz de Arusha;

4. Señala que sigue siendo necesario lograr una participación más amplia en el proceso de negociación;

5. Insta a todas las facciones armadas y a otras fuerzas políticas de Burundi, dentro y fuera del país, que aún no lo hayan hecho, a que se sumen sin demora al proceso de negociación de Arusha, a fin de concertar lo antes posible una cesación del fuego y firmar un acuerdo de paz que contribuya a establecer una paz duradera en Burundi;

6. Alienta al Gobierno de Burundi a seguir tomando medidas encaminadas a hacer participar a todos los sectores de la sociedad burundiana en la tarea de reconciliación nacional y en el restablecimiento de un orden institucional seguro y tranquilizador para todos a fin de restablecer la democracia y la paz en interés de la población de Burundi;

7. Sigue preocupada por la persistencia de actos de violencia y por la situación en materia de seguridad en determinadas partes del país, lo que obliga a muchas personas a abandonar sus hogares;

8. Deplora las inaceptables condiciones de vida en los campamentos de reagrupamiento y los centros de personas desplazadas, y recomienda que el Gobierno, los organismos especializados de las Naciones Unidas y las organizaciones no gubernamentales proporcionen asistencia humanitaria;

9. Pide al Gobierno de Burundi que garantice el acceso seguro y sin trabas de la asistencia humanitaria a las personas que la necesiten en Burundi, y que garantice plenamente la seguridad y la libertad de circulación del personal de las Naciones Unidas y del personal asociado, y de las organizaciones humanitarias, así como de los particulares que se encuentran en Burundi para los mismos fines;

10. Insta al Gobierno de Burundi a que suspenda su política de desplazamiento de poblaciones;

11. Insta también al Gobierno de Burundi a que siga cumpliendo su compromiso de desmantelar los campamentos de reagrupamiento y a que propicie el retorno de las personas desplazadas a sus aldeas, cada vez que lo permitan las condiciones de seguridad;

12. Toma nota de los esfuerzos desplegados por el Gobierno de Burundi con objeto de lograr que se respeten plenamente las garantías legales existentes en materia de derechos humanos y las normas internacionales de derechos humanos;

13. Pide al Gobierno de Burundi que adopte más medidas, sobre todo en el ámbito judicial, para poner fin a la impunidad, en particular mediante el enjuiciamiento de los autores de violaciones de los derechos humanos y del derecho humanitario internacional, conforme a los principios internacionales en la materia, e insta encarecidamente al Gobierno a que acelere los procedimientos apropiados de investigación y enjuiciamiento en los casos de violación de esos derechos;

14. Celebra la entrada en vigor del nuevo Código de Procedimiento Penal, exhorta al Gobierno de Burundi a que continúe desarrollando el plan gubernamental de reforma jurídica para proteger mejor las libertades individuales y mejorar la eficacia y la transparencia de las instituciones judiciales, e insta a las autoridades a ocuparse de los problemas de la duración de la detención provisional y las condiciones de detención;

15. Celebra también la continua cooperación entre el Gobierno de Burundi y el Comité Internacional de la Cruz Roja en lo que respecta al acceso y las visitas a los detenidos recluidos en las cárceles centrales;

16. Condena el asesinato de personal del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia y el Programa Mundial de Alimentos y de civiles de Burundi en la provincia de Rutana en octubre de 1999, e insta a que se enjuicie efectivamente a los culpables;

17. Pide encarecidamente a todas las partes en el conflicto que pongan fin al ciclo de violencia y de matanzas, en particular la violencia indiscriminada contra la población civil;

18. Toma nota de los esfuerzos realizados por el Gobierno de Burundi en la lucha contra la impunidad y a favor de la promoción de los derechos humanos, pero expresa su profunda preocupación por las violaciones de los derechos humanos y del derecho humanitario internacional, en particular por lo que respecta a las informaciones sobre matanzas, desapariciones forzadas o involuntarias, y detenciones y encarcelamientos arbitrarios;

19. Apoya la continuación de la ejecución, por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, del programa de asistencia en materia de derechos humanos y de asistencia judicial, destinado a las fuerzas armadas y a la policía;

20. Conjura a las partes en el conflicto a que se abstengan rigurosamente de cometer actos que puedan obstaculizar las actividades del Comité Internacional de la Cruz Roja y las demás operaciones de asistencia humanitaria destinadas a las víctimas de la guerra;

21. Conjura además a todas las partes en el conflicto de Burundi a que cooperen con ánimo constructivo con los mediadores internacionales en la búsqueda de una paz duradera;

22. Expresa su reconocimiento por los esfuerzos realizados por los mediadores de las Naciones Unidas, la Organización de la Unidad Africana y la Unión Europea para hallar una solución duradera a los problemas de Burundi;

23. Alienta a la Organización de la Unidad Africana a que prosiga sus esfuerzos, en particular mediante su Mecanismo de Prevención, Gestión y Solución de Conflictos, para seguir tratando de impedir que la situación empeore aún más;

24. Reafirma que el respeto por los derechos humanos y el derecho humanitario internacional, así como el desarrollo, contribuyen a la paz y, a ese respecto, se congratula del llamamiento hecho por el Consejo de Seguridad en su resolución 1234 (1999), de 9 de abril de 1999, para que se celebre una conferencia internacional sobre la paz, la seguridad y la estabilidad en la región de los Grandes Lagos;

25. Encomia a la misión de observadores de los derechos humanos en Burundi por las actividades que realiza sobre el terreno, se congratula por la cooperación que le presta el Gobierno de Burundi y pide que se refuerce esa misión mediante la aportación de contribuciones voluntarias;

26. Condena la venta y distribución ilícitas de armas y materiales análogos que perturban la paz y la seguridad en la región;

27. Pide a los Estados que no permitan que sus territorios se utilicen como base para realizar incursiones o ataques contra otro Estado, en violación de los principios del derecho internacional, sobre todo la Carta de las Naciones Unidas;

28. Exhorta a los Estados y a las organizaciones internacionales, gubernamentales y no gubernamentales a que coordinen sus iniciativas de planificación para promover un desarrollo sostenible a medida que el proceso de paz avanza hacia una solución;

29. Insta al Gobierno de Burundi a que tome medidas para promover un entorno de seguridad que propicie la labor de las organizaciones de asistencia e invita a las Naciones Unidas y a la comunidad de donantes a que, una vez que exista un entorno de seguridad apropiado, aumenten la corriente de asistencia humanitaria para quienes la necesiten;

30. Decide prorrogar por un año el mandato de la Relatora Especial y le pide que presente un informe provisional a la Asamblea General, en su quincuagésimo quinto período de sesiones, sobre la situación de los derechos humanos en Burundi, así como un informe a la Comisión en su 57º período de sesiones, y le pide que adopte en su labor una perspectiva concreta de género.

55ª sesión,
18 de abril de 2000.
Aprobada sin votación.




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