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Distr.
GENERALE/CN.4/1999/NGO/16
29 de enero de 1999
ESPAÑOL
Original: FRANCÉS
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COMISIÓN DE DERECHOS HUMANOS
55º período de sesiones
Tema 9 del programa provisional
CUESTIÓN DE LA VIOLACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS
Y LAS LIBERTADES FUNDAMENTALES EN
CUALQUIER PARTE DEL MUNDO
Exposición escrita presentada por la Federación Internacional de
Derechos Humanos, organización no gubernamental
con carácter consultivo especial
El Secretario General ha recibido la siguiente exposición escrita, que se distribuye de conformidad con la resolución 1996/31 del Consejo Económico y Social.
[11 de enero de 1999]
Situación de los derechos humanos en el Congo-Brazzaville
1. La Federación Internacional de Derechos Humanos y su organización afiliada, el Observatorio de Derechos Humanos del Congo, siguen profundamente preocupados por la persistencia y agravación de una situación de violaciones graves, masivas y sistemáticas de los derechos humanos en el Congo-Brazzaville.
2. El Congo-Brazzaville no ha logrado salir todavía del ciclo de violencia caracterizado, desde hace varios años, por el desprecio manifiesto de los derechos humanos como consecuencia del carácter policial del Estado y el clima de inseguridad derivado de la posesión de armas bélicas por grupos armados (milicias) afines a los principales partidos políticos. A pesar de la conclusión de la reciente guerra civil en 1997, con la victoria militar de las Fuerzas Democráticas y Patrióticas (FDP) del General Denis Sassou-Nguesso, que regresó al poder, día tras día las ejecuciones sumarias, los arrestos y detenciones arbitrarios por motivos políticos, la inseguridad, el amordazamiento de la prensa y de los partidos políticos no adheridos a las FDP mediante actos de intimidación y hostigamiento de toda clase desmienten los discursos tranquilizadores de las autoridades de gobierno y del parlamento congoleños sobre el mejoramiento de la situación de los derechos humanos y su compromiso de respetar sus obligaciones en la materia.
3. Las numerosas violaciones de derechos humanos se han vuelto flagrantes y sistemáticas contra víctimas a las que se califica como supuestamente partidarias de las autoridades depuestas. En efecto, desde hace varios meses, tanto en Brazzaville como en Pointe-Noire se efectúan, al margen de todo marco legal y judicial, por oficiales de las FDP, registros intempestivos y detenciones, generalmente en forma de secuestros seguidos de numerosas detenciones en cárceles clandestinas e improvisadas, de partidarios reales o supuestos de las autoridades depuestas y exiliadas, así como de sus ex colaboradores o familiares.
4. Los militantes en favor de los derechos humanos, que no escapan a esta ola de represión, llevan a cabo su actividad bajo la permanente amenaza de la detención. Así, en noviembre de 1998 el Secretario General del Observatorio de Derechos Humanos del Congo, afiliado a la Federación Internacional de Derechos Humanos, fue detenido arbitrariamente, encarcelado y torturado en Pointe-Noire tras la publicación de un informe lapidario de su organización acerca de la situación de los derechos humanos en el Congo.
5. Esta consagración de la injusticia y la arbitrariedad, coronada por la impunidad derivada de la ineficacia del aparato judicial subordinado al Gobierno, ha provocado ya explosiones de violencia en el Congo, sobre todo en la región de Bouenza, en abril de 1998; en la región de Pool desde agosto de 1998; y en Brazzaville en diciembre de 1998. En los últimos enfrentamientos se cometieron numerosas ejecuciones extrajudiciales, pillajes, así como violaciones, por los partidarios de las partes en conflicto. Además, reina actualmente una total desinformación sobre los factores que están realmente en juego. Por otra parte, la población civil, y más concretamente la juventud del país, recibe armas que ya no vacila en utilizar.
6. Estas explosiones de violencia oponen a la fuerza pública, apoyada por los ex cobras (milicianos del general Sassou Nguesso, que en parte han sido reclutados recientemente en las fuerzas armadas del Congo) con militares que han permanecido fieles a las autoridades depuestas, a quienes se agregan las respectivas milicias de éstas. Tras su derrota militar en octubre de 1997, estas últimas se replegaron con armas y municiones en los respectivos feudos de sus dirigentes, donde son frecuentes los choques con agentes de la fuerza pública fieles a las autoridades actuales.
7. En estos enfrentamientos que se han convertido en moneda corriente, la población civil sirve de rehén y constituye la principal víctima de los macabros resultados. Estas violaciones numerosas y sistemáticas de los derechos humanos no son propicias para garantizar la paz, la estabilidad y el bienestar general de las poblaciones del Congo-Brazzaville.
8. En esta situación, la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas no debe seguir siendo indiferente a la situación de los derechos humanos especialmente inquietante en el Congo-Brazzaville, caracterizada cada vez más por la sucesión de actos de violencia. Para permitir que las actuales autoridades del Congo-Brazzaville integren concretamente los derechos humanos en sus prácticas políticas, y al mismo tiempo para hacerles adquirir conciencia de las obligaciones internacionales del Estado congoleño mediante el respeto y la protección eficaz de los derechos humanos, y exigir a la vez a todos los protagonistas congoleños que adopten el camino de la no violencia y la solución negociada de sus controversias, la Federación Internacional de Derechos Humanos y su organización afiliada, el Observatorio de Derechos Humanos del Congo, piden a la Comisión de Derechos Humanos que cree un mecanismo de vigilancia de la situación en el Congo-Brazzaville.
9. Mediante su acción disuasiva frente a los autores de violaciones de derechos humanos (tanto los favorables al Gobierno como los de la oposición armada), ese mecanismo podría permitir a unos y otros contribuir a la instauración de un auténtico Estado de derecho y al mejoramiento de la situación general de las libertades fundamentales en la región. En efecto, ante la situación que actualmente predomina en el África central, la Federación Internacional de Derechos Humanos teme que las hostilidades en el Congo-Brazzaville se reinicien con renovado vigor y se extiendan a los países limítrofes, que ya se encuentran, ellos mismos, en difícil e inquietante situación.

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