Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación
Racial, la Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerancia,
y aplicación general y seguimiento de la Declaración y el
Programa de Acción de Durban

Commission on Human Rights resolution 2003/30


La Comisión de Derechos Humanos,

Recordando todas sus resoluciones anteriores y las resoluciones de la Asamblea General sobre este tema, en particular su resolución 2002/68 y la resolución 57/195 de la Asamblea General,

Reafirmando el parecer de la Conferencia Mundial de Derechos Humanos, celebrada en Viena en 1993, acerca de la urgencia que reviste eliminar la denegación y la vulneración de los derechos humanos,

Convencida de que la Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerancia hizo una importante contribución al logro del objetivo de erradicar el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia, y que los resultados de la Conferencia deben llevarse a la práctica sin dilación mediante una acción eficaz,

Reconociendo que el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia obedecen a motivos de raza, color, ascendencia u origen nacional o étnico y que las víctimas pueden sufrir formas múltiples o agravadas de discriminación por otras razones conexas tales como el sexo, el idioma, la religión, la opinión política o de otra índole, el origen social, el patrimonio, el linaje u otra condición,

Reafirmando su compromiso de organizar una campaña mundial para la eliminación total del racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia,

Reconociendo que para aplicar con éxito el Programa de Acción se requiere voluntad política, y financiación suficiente en los planos nacional, regional e internacional, así como, cooperación internacional,

Subrayando la importancia de eliminar con urgencia las tendencias persistentes y violentas de racismo y discriminación racial, y consciente de que toda forma de impunidad de los delitos motivados por actitudes racistas y xenófobas contribuye a socavar el estado de derecho y la democracia, tiende a favorecer la repetición de dichos delitos y exige cooperación y una acción resuelta para su erradicación,

Poniendo de relieve que la pobreza, el subdesarrollo, la marginación, la exclusión social y las disparidades económicas están estrechamente asociadas con el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia y contribuyen a que persistan las actitudes y las prácticas racistas que, a su vez, generan más pobreza,

Acogiendo con satisfacción los resultados de los períodos de sesiones celebrados recientemente por el Grupo de Trabajo Intergubernamental sobre la aplicación efectiva de la Declaración y Programa de Acción de Durban y el Grupo de Trabajo de Expertos sobre las personas de ascendencia africana, que se reseñan en los documentos E/CN.4/2003/20 y E/CN.4/2003/21, respectivamente,

Convencida de que el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia se manifiestan de manera distinta para la mujer y la niña y pueden contarse entre los factores del deterioro de sus condiciones de vida, de la pobreza, de la violencia, de las formas múltiples de discriminación y de la limitación o denegación de sus derechos humanos, y reconociendo la necesidad de incorporar una perspectiva de género en las normas, estrategias y programas de acción contra el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia a fin de hacer frente a las formas múltiples de discriminación,



I. Principios generales básicos

1. Reconoce que la prohibición de la discriminación racial, el genocidio, el crimen de apartheid y la esclavitud, según se definen en las obligaciones dimanantes de los instrumentos de derechos humanos correspondientes, no admite excepción;

2. Expresa su profunda preocupación y categórica condena respecto de todas las formas de racismo y discriminación racial, incluidos los actos conexos de violencia por motivos raciales, xenofobia e intolerancia, así como las actividades de propaganda y las organizaciones que traten de justificar o promover de cualquier modo el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia;

3. Afirma que el racismo y la discriminación racial, así como la xenofobia y las formas conexas de intolerancia, cuando equivalen a racismo y a discriminación racial, constituyen violaciones graves de los derechos humanos y obstáculos a su pleno disfrute;

4. Destaca que los Estados y las organizaciones internacionales tienen la responsabilidad de cerciorarse de que las medidas adoptadas en la lucha contra el terrorismo no entrañen discriminación en su objeto o sus efectos por motivos de raza, color, ascendencia u origen nacional o étnico, y exhorta a todos los Estados a que se abstengan de recurrir a los perfiles raciales en cualquiera de sus formas o eliminen los que ya existan;

5. Alienta a los gobiernos a que cumplan y hagan cumplir la legislación vigente o, cuando ésta no exista, a que promulguen, cumplan y hagan cumplir leyes de esa naturaleza, de conformidad con sus ordenamientos jurídicos, a fin de evitar actos de racismo, discriminación racial, xenofobia y formas conexas de intolerancia y contribuir así a prevenir las violaciones de los derechos humanos;

6. Exhorta a todos los gobiernos a que adopten todas las demás medidas necesarias para luchar contra el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia, comprendidas las nuevas formas contemporáneas de racismo, por medio de acciones y programas específicos, en particular en los ámbitos legislativo, judicial, administrativo, educacional e informativo;

7. Insta a todos los Estados a que examinen y modifiquen, según proceda, sus leyes, políticas y prácticas de inmigración a fin de eliminar de ellos todo elemento de discriminación racial y hacerlos compatibles con sus obligaciones dimanantes de los instrumentos internacionales de derechos humanos;

8. Insta a los Estados a que adopten medidas eficaces para combatir los actos delictivos que tengan como motivo el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia, a que adopten medidas para que esos motivos sean considerados factor agravante a los efectos de la pena, a que impidan que esos delitos queden sin castigo y a que se cercioren de que se aplique el principio de legalidad;

9. Condena las plataformas políticas y las organizaciones basadas en el racismo, la xenofobia o las doctrinas de superioridad y discriminación raciales, así como la legislación y las prácticas basadas en el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia, por ser incompatibles con la democracia y con una gestión transparente y responsable de los asuntos públicos;

10. Alienta a todos los Estados a que incluyan en sus programas de enseñanza y sus programas sociales, a todos los niveles y según corresponda, el conocimiento, la tolerancia y el respeto de las culturas, los pueblos y los países extranjeros;

11. Insta a los Estados a incorporar una perspectiva de género en el diseño y la preparación de medidas de prevención, educación y protección que apunten a la erradicación del racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia a todos los niveles a fin de asegurarse de que tengan en cuenta efectivamente las distintas situaciones de la mujer y el hombre;



II. Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las
Formas de Discriminación Racial


12. Exhorta a los Estados que aún no lo hayan hecho a que consideren la posibilidad de ratificar los instrumentos internacionales de derechos humanos relativos a la lucha contra el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia, de adherirse a ellos y, en particular, de adherirse con urgencia a la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial con miras a lograr su ratificación universal para 2005, y a que consideren la posibilidad de formular la declaración prevista en el artículo 14 de esa Convención, cumplan con sus obligaciones de presentar informes, publiquen las observaciones finales del Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial y las pongan en práctica, retiren las reservas que sean contrarias al objetivo y propósito de esa Convención y consideren la posibilidad de retirar otras reservas;

13. Invita a los Estados partes a que ratifiquen la enmienda del artículo 8 de la Convención, relativo a la financiación del Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial, y pide que se asignen recursos adicionales suficientes, con cargo al presupuesto ordinario de las Naciones Unidas, para que el Comité pueda desempeñar cabalmente su mandato;

14. Exhorta a todos los Estados Partes en la Convención a que intensifiquen sus esfuerzos para cumplir las obligaciones que han contraído en virtud del artículo 4 de la Convención, teniendo debidamente en cuenta los principios consagrados en la Declaración Universal de Derechos Humanos y en el artículo 5 de la Convención;

15. Observa que el Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial, en su recomendación general XV (42) de 17 de marzo de 1993, relativa al artículo 4 de la Convención, sostiene que la prohibición de la difusión de ideas basadas en la superioridad o el odio raciales es compatible con el derecho a la libertad de opinión y de expresión enunciado en el artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos y en el artículo 5 de la Convención;

16. Acoge con beneplácito la recomendación general XXVIII, aprobada por el Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial el 19 de marzo de 2002, en la que éste hace hincapié en la importancia del seguimiento de la Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerancia y recomienda medidas para mejorar la aplicación de la Convención y el funcionamiento del Comité;



III. Aplicación general y seguimiento de la Declaración
y el Programa de Acción de Durban


17. Acoge complacida el informe del Grupo de Trabajo Intergubernamental sobre la aplicación efectiva de la Declaración y Programa de Acción de Durban relativo a su primer período de sesiones, que se celebró del 21 al 31 de enero de 2003, y en particular sus recomendaciones contenidas en el documento E/CN.4/2003/20, que se aprobaron por consenso el 21 de marzo de 2003, e insta a la aplicación plena y efectiva de esas recomendaciones por todas las partes interesadas;

18. Pide a la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos que preste atención especial a la aplicación de las recomendaciones formuladas por el Grupo de Trabajo Intergubernamental sobre la aplicación efectiva de la Declaración y Programa de Acción de Durban;

19. Pide también, a la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, en el contexto más arriba mencionado, que presente un informe analítico al Grupo de Trabajo Intergubernamental sobre la aplicación efectiva de la Declaración y Programa de Acción de Durban, en su próximo período de sesiones, en el que se evalúe la eficacia de las normas e instrumentos regionales e internacionales actualmente existentes para luchar contra el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia y se determinen los sectores en los que podrían necesitarse normas internacionales complementarias, a fin de ayudar al Grupo de Trabajo a cumplir su mandato de preparar esas normas;

20. Acoge con satisfacción el planteamiento temático de los períodos de sesiones futuros del Grupo de Trabajo, que se concentrarán en las esferas fundamentales que afectan al bienestar de las víctimas del racismo, y, con ese fin, toma nota de que en el próximo período de sesiones del Grupo de Trabajo se examinarán los temas relativos a la pobreza y la educación;

21. Acoge complacida también los progresos realizados con respecto al nombramiento de eminentes expertos independientes y reconoce el grado de eminencia de los candidatos propuestos, y, teniendo en cuenta el mandato confiado a esos expertos y la necesidad de mantener ese mandato en examen permanente, decide modificarlo como sigue:

a) Vigilar la aplicación de las disposiciones de la Declaración y Programa de Acción de Durban, en cooperación con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, ayudar a éste a preparar el informe anual sobre la marcha de las actividades que presenta a la Comisión y a la Asamblea General basándose en la información y las observaciones facilitadas por los Estados, los órganos pertinentes de derechos humanos creados en virtud de tratados, los procedimientos especiales y otros mecanismos de la Comisión, las organizaciones internacionales, regionales y no gubernamentales y las instituciones nacionales de derechos humanos;

b) Teniendo en cuenta las recomendaciones del Grupo de Trabajo, pide a los eminentes expertos independientes que ayuden al Alto Comisionado para los Derechos Humanos a evaluar las normas e instrumentos internacionales actualmente existentes para luchar contra el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia a efectos de la preparación de normas complementarias;

22. Decide que el Grupo de Trabajo convoque los períodos de sesiones que ha de celebrar durante un período inicial de tres años, y alienta al Grupo de Trabajo a que trabaje de manera eficaz para cumplir su mandato;

23. Pide al Grupo de Trabajo que convoque su segundo período de sesiones de diez días hábiles de duración y que se concentre en las esferas decididas en sus recomendaciones, a saber, la pobreza, la educación y las normas complementarias, e informe sobre los progresos realizados al respecto a la Comisión de Derechos Humanos en su 60º período de sesiones;

24. Acoge complacida el informe del Grupo de Trabajo de Expertos sobre las personas de ascendencia africana, en particular sus recomendaciones contenidas en el documento E/CN.4/2003/21, y alienta a que prosiga su trabajo, y, teniendo en cuenta el mandato actual de este Grupo, decide ampliarlo como sigue:

i) Formular propuestas sobre la eliminación de la discriminación racial de los africanos y las personas de ascendencia africana en todas las partes del mundo;

ii) Examinar todas las cuestiones relacionadas con el bienestar de los africanos y las personas de ascendencia africana que figuran en la Declaración y Programa de Acción de Durban;

25. Reconoce, en el contexto anterior, la importancia de reformular el apartado d) del párrafo 8 de su resolución 2002/68, relativa al mandato del Grupo de Trabajo de Expertos sobre las personas de ascendencia africana, como sigue:

a) Elaborar propuestas a corto, medio y largo plazo para la eliminación de la discriminación racial contra las personas de ascendencia africana, teniendo presente la necesidad de colaborar estrechamente con las instituciones internacionales y de desarrollo y con los organismos especializados del sistema de las Naciones Unidas para promover los derechos humanos de las personas de ascendencia africana mediante, entre otras cosas:

i) El mejoramiento de la situación de las personas de ascendencia africana en relación con los derechos humanos, entre otras cosas mediante la preparación de programas de acción específicos;

ii) La elaboración de proyectos especiales, en colaboración con las personas de ascendencia africana, para respaldar sus iniciativas comunitarias y facilitar el intercambio de información y de conocimientos técnicos entre estas poblaciones y los expertos en estas esferas;

iii) La elaboración de programas destinados a las personas de ascendencia africana en los que se asignen inversiones adicionales a los sistemas de salud, la educación, la vivienda, la electricidad, el agua potable y las medidas de control del medio ambiente, y la promoción de la igualdad de oportunidades en el empleo, así como otras iniciativas de acción afirmativa o positiva, en el marco de los derechos humanos;

26. Decide que el Grupo de Trabajo de Expertos sobre las personas de ascendencia africana convocará sus futuros períodos de sesiones por un período inicial de tres años y alienta al Grupo a que trabaje de manera eficaz para cumplir su mandato, y también le pide que convoque su segundo período de sesiones de diez días hábiles de duración e informe a la Comisión de Derechos Humanos, en su 60º período de sesiones, de los progresos realizados en el cumplimiento de su mandato;

27. Destaca que la responsabilidad básica por la lucha efectiva contra el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia incumbe a los Estados y, a esos efectos, insiste en que recae sobre los Estados la responsabilidad primordial de cerciorarse de que se cumplan plena y efectivamente todos los compromisos y recomendaciones consignados en la Declaración y el Programa de Acción de Durban;

28. Destaca también, en ese contexto, el papel fundamental y complementario de las instituciones nacionales de derechos humanos, los órganos o centros regionales y la sociedad civil de colaborar con los Estados para la consecución de los objetivos de la Declaración y el Programa de Acción de Durban;

29. Hace un llamamiento a todos los Estados para que formulen y apliquen sin demora, a nivel nacional, regional e internacional, normas y planes de acción para luchar contra el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia, incluidas sus manifestaciones basadas en el género;

30. Invita a los Estados a que ayuden a la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos a elaborar y financiar los proyectos concretos de cooperación técnica que los Estados soliciten con el fin de luchar contra el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia, y, cuando sea necesario y apropiado, ayuden a los Estados a mejorar la elaboración y aplicación de sus planes nacionales de lucha contra el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia;

31. Exhorta a los Estados a apoyar las actividades de los órganos o centros regionales de lucha contra el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia que existan en su región y recomienda que se establezcan órganos o centros de esa índole en las regiones en que no los haya;

32. Reconoce que los resultados de la Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerancia, están en pie de igualdad con los de todas las principales conferencias, cumbres y períodos extraordinarios de sesiones de las Naciones Unidas en el campo social y en el de los derechos humanos;

33. Destaca que los Estados, de conformidad con la Declaración y el Programa de Acción de Durban, tienen la responsabilidad compartida en el plano internacional y dentro del marco del sistema de las Naciones Unidas de fijar las modalidades para el examen general de la aplicación de la Declaración y el Programa de Acción;

34. Toma nota con reconocimiento de la próxima entrada en vigor, el 1º de julio de 2003, de la Convención Internacional sobre la protección de los derechos de todos los trabajadores migrantes y de sus familiares, e invita a todos los Estados que todavía no lo han hecho a que consideren la posibilidad de adherirse a este importante instrumento;

35. Toma nota con satisfacción de los progresos realizados en el primer período de sesiones del Comité Especial encargado de preparar una convención internacional amplia e integral para proteger y promover los derechos y la dignidad de las personas con discapacidad, celebrado en Nueva York del 29 de julio al 9 de agosto de 2002, e invita a los Estados, a las organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales y a los órganos y mecanismos de derechos humanos creados en virtud de tratados, así como a los expertos independientes interesados en esta materia y a las instituciones nacionales que se ocupan de las cuestiones relacionadas con los derechos humanos y la discapacidad a que aporten su contribución a la labor del Comité Especial;

36. Reafirma que incumbe a la Comisión de Derechos Humanos desempeñar una función decisiva en el seguimiento de la aplicación de la Declaración y Programa de Acción de Durban dentro del sistema de las Naciones Unidas;

37. Subraya la necesidad de prever recursos financieros y humanos suficientes para la Oficina del Alto Comisionado, incluso en el presupuesto ordinario de las Naciones Unidas, a fin de que pueda cumplir eficientemente sus funciones en lo que respecta a la aplicación de la Declaración y el Programa de Acción de Durban;



IV. Aplicación del Programa de Acción para el Tercer Decenio
de la Lucha contra el Racismo y la Discriminación
Racial y coordinación de las actividades


38. Recuerda que en su resolución 48/91, de 20 de diciembre de 1993, la Asamblea General proclamó el Tercer Decenio de la Lucha contra el Racismo y la Discriminación Racial, que comenzó en 1993 y terminará en 2003;

39. Observa con gran preocupación que, a pesar de los grandes esfuerzos de la comunidad internacional, los objetivos del Programa de Acción para el Tercer Decenio de la Lucha contra el Racismo y la Discriminación Racial no se han alcanzado en gran medida y, por lo tanto, celebra la aprobación de la Declaración y el Programa de Acción de Durban y hace un llamamiento para que sean puestos plenamente en práctica en los planos regional, nacional e internacional;

40. Recomienda que la Asamblea General, después de examinar el informe analítico del Secretario General sobre la alcance de la aplicación del Programa de Acción para el Tercer Decenio de la Lucha contra el Racismo y la Discriminación Racial que se presente de conformidad con la resolución 57/195 de la Asamblea, examine la cuestión de la clausura del Tercer Decenio;

41. Recomienda también que la Asamblea General, en el próximo decenio de actividades de lucha contra el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia, haga hincapié en la concreta aplicación de la Declaración y Programa de Acción de Durban sobre la base de un amplio consenso respecto de la importancia de la lucha contra la discriminación en todo el mundo;



V. Relator Especial sobre las formas contemporáneas de racismo,
discriminación racial, xenofobia y las formas conexas de
intolerancia y seguimiento de sus visitas


42. Toma nota con satisfacción de los informes del Relator Especial sobre las formas contemporáneas de racismo, discriminación racial, xenofobia y las formas conexas de intolerancia contenidos en los documentos E/CN.4/2003/23 y E/CN.4/2003/24, y alienta a que prosiga su labor;

43. Reitera su llamamiento a todos los Estados Miembros, organizaciones intergubernamentales y organismos competentes de las Naciones Unidas, así como a las organizaciones no gubernamentales, para que cooperen plenamente con el Relator Especial;

44. Pide al Relator Especial que prosiga el intercambio de opiniones con los Estados Miembros y con los órganos creados en virtud de tratados y los mecanismos correspondientes del sistema de las Naciones Unidas con objeto de aumentar su eficacia y mejorar su cooperación mutua;

45. Hace un llamamiento a los gobiernos que todavía no han cursado invitaciones a que consideren seriamente la posibilidad de invitar al Relator Especial a que visite sus países para que pueda cumplir su mandato en forma plena y eficaz;

46. Exhorta a los Estados Miembros a que consideren la puesta en práctica de las recomendaciones formuladas en los informes del Relator Especial;

47. Alienta al Relator Especial y a la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, en especial la nueva Dependencia de Lucha contra la Discriminación, a que colaboren más estrechamente entre sí;

48. Pide al Secretario General que proporcione al Relator Especial todos los recursos humanos y financieros que necesita para poder cumplir su mandato de manera eficiente, eficaz y rápida y para que pueda presentarle un informe provisional en el quincuagésimo octavo período de sesiones;


VI. Decisión general

49. Decide examinar esta cuestión en su 60º período de sesiones en relación con el subtema titulado "Aplicación general y seguimiento de la Declaración y el Programa de Acción de Durban".


57ª sesión,
23 de abril de 2003.
[Aprobada en votación registrada por 38 votos
contra uno y 13 abstenciones.
Véase cap. VI. - E/CN.4/2003/L.11/Add.4]








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